Mark Zuckerberg admite que la IA no reemplazó a los empleados de Meta como esperaba
Mark Zuckerberg admitió que la IA no aceleró como esperaba en Meta tras despedir al 10% de su plantilla. Cifras, citas y lo que sigue.

Zuckerberg aseguró que “pudieron haberse apresurado”. Foto: Generada por Grok
Mark Zuckerberg puso a Meta a apostar fuerte por la inteligencia artificial. Despidió empleados, reorganizó equipos completos y prometió que los agentes de IA iban a cambiar la forma de trabajar en la empresa.
Cuatro meses después, el propio fundador tuvo que reconocer algo incómodo; los resultados no llegaron como los había imaginado. Aquí en FinanzasTech.com, te contamos qué pasó, con cifras oficiales y las declaraciones exactas del CEO de Meta.
La confesión que nadie esperaba
El 2 de julio, en una reunión interna con empleados, Zuckerberg lanzó una frase que retrató bien el momento: “la trayectoria del desarrollo agéntico de al menos los últimos cuatro meses no aceleró como esperábamos”. La reconstruyó la agencia Reuters a partir de una grabación de ese encuentro.
Y no se quedó ahí. Según recoge Bloomberg, el ejecutivo también admitió que la reorganización de la empresa no fue tan “limpia” como debería y que las apuestas de la nueva estructura “todavía no dieron fruto”. En otras palabras, la promesa central del año —que los agentes de IA (programas capaces de ejecutar tareas por sí solos, sin que nadie los guíe paso a paso) iban a disparar la productividad— sigue sin cumplirse.
Los números detrás de la apuesta
Para entender el tamaño de la jugada que hizo Zuckerberg, conviene repasar las cifras. En mayo, Meta despidió a cerca del 10% de su plantilla global y reasignó a unos 7.000 empleados a equipos de inteligencia artificial. Ese recorte, según distintos medios, equivale a alrededor de 8.000 puestos de trabajo.
A la par de los despidos, la compañía no frenó la billetera: el gasto en infraestructura de IA para este año llega a los 145.000 millones de dólares.
El problema es que ese entusiasmo se corrigió con el tiempo, pero los puestos de trabajo eliminados no volvieron. Como señala un análisis de Infobae, mientras el diagnóstico interno de la empresa cambiaba de tono, los empleos que ya se habían dado de baja seguían fuera de la nómina. Vale aclarar que Meta no fue la única que sobreestimó el ritmo de esta tecnología.
Ámbito recoge que el propio Zuckerberg reconoció que tanto él como el resto de la conducción de Meta calcularon de forma incorrecta los tiempos que iba a demandar acelerar el desarrollo de los agentes.
¿Qué dicen los datos sobre el empleo en la industria?
Acá viene un dato que contradice el discurso de “la IA reemplaza empleos” que circuló durante meses. Un estudio de la firma financiera Ramp, junto con Revelio Labs, analizó a 21.599 empresas estadounidenses cruzando su inversión real en proveedores de IA con sus registros de plantilla.
El resultado: las compañías que más invirtieron en IA aumentaron su personal un 10,2% en los dos años posteriores a la adopción, y sus contrataciones de nivel inicial subieron un 12%. Las empresas con adopción baja, en cambio, no mostraron cambios relevantes.
Los propios autores del estudio aclaran que se trata de una correlación, no de una relación de causa y efecto: las empresas que más apuestan por IA ya eran, de entrada, más grandes y crecían más rápido. Pero el hallazgo sirve para desarmar el relato de la destrucción masiva de empleo que muchos daban por hecho.
También te puede interesar leer: Meta quiere competir con Polymarket y Kalshi: así funcionará “Arena”
Lo que viene para Meta
Pese a la autocrítica, la empresa no cambió de rumbo. Zuckerberg mantiene la promesa de que en los próximos tres a seis meses empezarán a verse resultados más consistentes, una vez que la reorganización termine de asentarse y las inversiones se traduzcan en productos concretos.
Por ahora, la conclusión que deja este episodio es clara: los despidos fueron reales, pero la aceleración que los justificaba, todavía no llegó. Y en una industria donde ni las propias empresas de IA saben con certeza qué tan rápido va a avanzar su tecnología, apostar el empleo de miles de personas a un pronóstico sigue siendo, un riesgo enorme.