tecnologia · · 7 min de lectura

El iPhone 17 Pro Max cayó desde la estratosfera y sobrevivió: así es el nuevo récord Guinness

Un iPhone 17 Pro Max cayó desde 30.607 metros de altura y sobrevivió intacto. Te contamos cómo logró este récord Guinness y qué tan resistente es su pantalla

El iPhone 17 Pro Max cayó desde la estratosfera y sobrevivió: así es el nuevo récord Guinness
Imagen de portada
Contenido

El smartphone fue lanzado desde la estratosfera. Foto: Generada ChatGPT

Hay caídas y caídas. Está la típica, la del iPhone que se resbala de la mesa y te pega el susto de la vida. Y luego está esta: un iPhone 17 Pro Max soltado literalmente desde el espacio, sin paracaídas, que aterrizó en pleno bosque sueco y siguió funcionando como si nada.

La hazaña ya quedó registrada en el libro de los récord Guinness, y la historia detrás tiene detalles que vale la pena conocer si estás pensando en la resistencia real de tu próximo teléfono.

Una caída de más de 30.000 metros, sin red de seguridad

Todo ocurrió el pasado 24 de junio en Kiruna, al norte de Suecia. Las marcas Rhinoshield y la aeroespacial Sent Into Space se unieron para elevar un iPhone 17 Pro, protegido con una funda AirX, hasta los 30.607 metros de altura. Para hacerte una idea: eso es más del triple de lo que vuela un avión comercial, y también triplica la altura del Everest.

Desde ahí arriba, el teléfono fue soltado en caída libre. Y aquí viene lo interesante: Guinness World Records no lo puso nada fácil. Para que el intento contara como récord, no se podía usar ningún paracaídas, y la funda —no una posición afortunada del teléfono— tenía que ser la primera en tocar el suelo. Nada de trampas ni casualidades felices.

Durante los cerca de 25 minutos que duró el descenso, el dispositivo soportó temperaturas de hasta -60°C y los cambios de presión propios de bajar desde la estratosfera. Y como si fuera poco, cayó en una zona deshabitada, así que encontrarlo no fue tarea sencilla: el equipo tardó más de cinco horas en localizarlo gracias al sistema Buscar de Apple.

También te puede interesar leer: Trump anuncia acuerdo por 100 años sobre el petróleo de Venezuela: qué se sabe

¿Y el teléfono? Intacto y funcionando

Cuando por fin lo recuperaron, la sorpresa fue total. El iPhone no tenía daños visibles: encendía sin problema, hacía llamadas, tomaba fotos, todo normal. Con eso, Rhinoshield y Sent Into Space se llevaron el récord oficial a la mayor caída de un teléfono móvil dentro de una funda sobre terreno natural.

Mujou Hsiao, gerente de experiencia de marca en Rhinoshield, contó que la idea surgió como una ocurrencia del fundador de la empresa tras el lanzamiento de la línea AirX. Sobre el momento de encontrar el teléfono sano y salvo, aseguró: “fue una mezcla de alivio intenso y asombro”. Antes de eso, según explicó, las pruebas normales de la marca no pasaban de caídas desde su oficina de seis pisos, así que la estratosfera fue otro nivel completamente distinto.

Vale aclarar algo: esta es una acción de marketing evidente, ya que fue la propia Rhinoshield quien organizó y financió la prueba. Pero eso no le resta mérito real al resultado: sobrevivir a 25 minutos de caída, frío extremo y un impacto desde 30 kilómetros de altura no es poca cosa para ningún teléfono.

¿Existía un récord antes de este?

Aquí hay que ser honestos: no hay registro público de un récord Guinness anterior específicamente para “la mayor caída de un teléfono con funda sobre terreno natural”. Todo indica que se trata de una categoría nueva, creada a la medida de este desafío. Lo que sí existen son comparaciones curiosas con la fama de resistencia de teléfonos como el Nokia 1100, aquel ladrillo indestructible de 2003 que sobrevivía a golpes que en la actualidad tumbarían a cualquier smartphone moderno. La diferencia es que ahora la resistencia no depende solo del teléfono, sino del combo entre el dispositivo y su funda.

Más allá del showcase espacial, hay una pregunta que muchos se hacen en el día a día: ¿aguanta bien la pantalla del iPhone 17 Pro los golpes y rayones normales? La respuesta corta es sí, bastante. Apple incorporó en este modelo el Ceramic Shield 2, un vidrio cerámico que, según la propia marca, ofrece hasta tres veces más resistencia a los rayones que la generación anterior, además de reducir los reflejos bajo luz directa. La parte trasera también estrena Ceramic Shield, con hasta cuatro veces más resistencia a los golpes que el vidrio de modelos previos.

En pruebas independientes con la escala de Mohs —el estándar para medir dureza de materiales— el Ceramic Shield 2 llegó a resistir hasta el nivel 8, una mejora notable frente a generaciones pasadas. Aun así, ningún vidrio es invencible: varios usuarios han reportado pequeños rayones tras meses de uso sin funda, así que si quieres estar del lado seguro, una protección extra —como la que usó Rhinoshield en su experimento— sigue siendo una buena idea.

La lección detrás la nota

Ni la pantalla más resistente ni la funda más premiada convierten a un teléfono en indestructible para cualquier caída cotidiana. Pero esta prueba deja algo claro: la combinación de buenos materiales y una funda de calidad sí puede marcar la diferencia entre una pantalla rota y un teléfono que sigue funcionando después del susto. Así que la próxima vez que se te resbale el celular de las manos, puedes agradecerle en silencio a la ingeniería que hay detrás.